domingo, 10 de diciembre de 2017

Artemisa - Andy Weir


Hace unos tres años comenté en el blog la novela El Marciano, de Andy Weir. Es una novela que creo que ha traspasado las barreras del lector de género; a nivel de ejemplo, varios de mis amigos y familiares la han leído y no son lectores habituales de ciencia ficción ni fantasía. No sé si es debido a la rápida adaptación cinematográfica, o a las campañas publicitarias llevadas a cabo por la editorial, pero es una novela popular. Las opiniones de mis compañeros blogueros iban desde un "no tocar ni con un palo" a "una imprescindible irrupción de aire fresco en el género". Yo, como es habitual, me mantuve en un diplomático término medio. Entiendo que es más una novela de aventuras que no de ciencia ficción (aunque hay multitud de detalles técnicos), y me entretuvo la mayor parte del tiempo, aunque tiene un lastre importantísimo: el odioso y omnipresente protagonista. Hoy voy a comentar la segunda novela del autor, Artemisa, publicada en la colección NOVA con traducción de Javier Guerrero.

Después de una primera novela de éxito es habitual que haya ciertas expectativas con la siguiente obra del autor, expectativas que es fácil que no se cumplan (me viene a la cabeza Ernest Cline y su esperada y decepcionante segunda obra, Armada). En este caso creo que no será así, ya que los productos son tan parecidos (aunque con matices) que Artemisa convencerá a los mismos a los que convenció El Marciano (y disgustará a los mismos a los que disgustó).
La protagonista de la novela es Jazz Bashara, una joven musulmana que vive desde los seis años en Artemisa, la única ciudad existente en la Luna. Aunque tiene muchísimas capacidades (hecho que se remarca demasiadas veces en la novela), ha optado por trabajar de transportista y ganarse algún dinero extra haciendo contrabando. La trama se inicia cuando recibe un encargo que implica un delito más importante que los que está acostumbrada.
La ambientación de la novela me ha parecido muy interesante. Artemisa, la ciudad en la Luna, con sus varias cúpulas, el turismo espacial y una ecología y sociología particulares, es casi un protagonista más de la novela y su punto más sólido. También me han llamado la atención algunos de los detalles técnicos relacionados con el vacío y la poca gravedad lunar. En este aspecto el autor se muestra mucho más comedido que en su primer novela. 

La trama, aunque entretiene, es floja, y la protagonista se ve envuelta en mil líos (algunos creados por ella misma), de los que sale victoriosa gracias a sus múltiple virtudes (¿había comentado ya que tiene muchísimas capacidades y las malgasta?). La protagonista tampoco me ha convencido: es una listilla maleducada y, dado que la historia se basa únicamente en sus impresiones, a mi se me hizo pesada. Definitivamente no me gusta cómo Weir crea a sus personajes principales ni cómo los utiliza para narrar sus historias, con esa primera persona que interpela al lector, y incluso a veces lo trata de poco documentado. Tengo ganas de leer a este autor utilizando otra forma de narrar sus tramas, que tienen ideas interesantes.

En fin, si os gustó El Marciano Artemisa os encantará, ya que ofrece más de lo mismo: humor, acción y supervivencia en ambientes hostiles, detalles técnicos a rabiar... y narrados con el estilo particular de Weir. Por eso mismo, si su primera novela no os convenció, no creo que esta lo haga. 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Vienen cuando hace frio - Carlos Sisí

Durante mi adolescencia fui muy aficionado al género de Terror: King, Koontz, Barker, colecciones de círculo de lectores, antologías de relatos con tapas extrañísimas,... Acabé un poco saturado, y ahora es un género que toco muy poco, porque a menudo tengo la sensación de visitar lugares en los que ya he estado.

Es por eso que cuando la editorial Insolita me propuso la lectura de Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí tuve alguna duda. Carlos Sisí es conocido por su saga de Los Caminantes, de temática zombie, un subgénero del que no soy muy fan precisamente, por eso todavía no había leído ninguna de sus novelas (aunque compré hace tiempo Panteón, ganadora del premio Minotauro, pero algunas críticas negativas me desanimaron). Cuando leí la sinopsis y vi el cambio de registro que implica Vienen cuando hace frío, más orientado a un terror psicológico y con misterio de fondo, mi interés se despertó. El diseño de la portada, de Yuli Alejo, también ayudó.
El protagonista de la historia es Joe Harper, un empleado de supermercado que es despedido, y con el dinero de la indemnización decide reconstruir una vieja cabaña familiar situada en el Klondike canadiense y mudarse allí. Pronto descubre que los residentes habituales no pasan el invierno en la zona, pero no debido a razones climatológicas, sino debido a otros motivos más oscuros. Aunque recibe advertencias más o menos veladas, decide quedarse a pasar el invierno.
La primera parte de la historia es muy interesante y adictiva, aunque el ritmo es tranquilo. Me ha sorprendido gratamente y me ha gustado mucho como consigue crear una atmósfera de tensión y intriga con muy poca cosa y mientras los protagonistas se dedican a tareas cotidianas. 
También me parece un acierto el planteamiento del misterio que afecta a la zona y sus antecedentes históricos, que no sitúan cerca de un misterio mucho más antiguo del que esperaba leyendo la sinopsis. 
El problema es que cuando ya estaba enganchado, pendiente de cada sorprendente final de capítulo (en eso se nota la veteranía y el saber hacer del autor), la historia pega un giro copernicano, un cambio de registro muy brusco que creo que no le hace ningún bien a la novela. El ritmo se acelera, los protagonistas tienen que adoptar roles para los que no están preparados y descubren detalles muy importantes por casualidad y deducción, y se produce un cambio de escenario poco "creíble" según mi opinión (si se puede utilizar este adjetivo cuando hablamos de literatura de género fantástico).
En definitiva, una novela con un inicio muy interesante y adictivo, pero que cambia de manera tan radical que a mi me ha descolocado y me ha sacado de la historia. Aunque lo que me ha pasado a mi no es generalizado, si leéis las entradas sobre esta novela de algunos de  mis compañeros veréis que hay diversidad de opiniones. 

Otras opiniones de la novela: Boy with letters , Sagacomic  

viernes, 1 de diciembre de 2017

Novedades esperadas para 2018

Como cada año por estas fechas toca la entrada de las novedades esperadas para el año que viene (la quinta de este estilo ya... como pasa el tiempo). Después hago lo que me parece y leo lo que me apetece, pero me gusta organizarme las lecturas, y los habituales ya sabéis que soy un enfermo de las novedades editoriales.
Este tipo de entrada es más fácil hacerla sobre novedades escritas en inglés, aunque este año también voy a hablar de algunas traducciones anunciadas y esperadas. Lamentablemente hay poca información sobre proyectos editoriales escritos originariamente en castellano o catalán. Lo que es seguro es que van a caer varias novelas cortas de la editorial El transbordador y de la editorial Cerbero, como este año, y la antología Alucinadas IV, un proyecto al que tengo cierto cariño. Tampoco voy a dejar escapar las dos antologías que va a publicar simultáneamente Mariano Villarreal: El viento del sueño y otros relatos de fantasía y ciencia ficción y Ciudad Nómada y otros relatos de ciencia ficción contemporánea. También estoy intrigado por la finalización de la serie Crónicas del Fin, escrita a cuatro manos por Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, así que cuando se hayan publicado las dos partes que quedan, será lectura obligada.

La editorial Tor seguro que va a depararnos sorpresas interesantes en su colección de novela corta. Las que tengo marcadas en mi agenda son terceras partes de sagas muy premiadas en los premios internacionales y cuyas primeras partes se van a a publicar en castellano este año: la de Wayward Children de Seanan McGuire (que va a publicar Lee Runas) y la de Binti, de Nnedi Okorafor (que va a publicar la joven editorial Crononauta: mucha suerte). 
Hablando de terceras partes, Ian McDonald va a cerrar su fantástica saga sobre nuestro satélite con Luna: Moon Rising, que con toda seguridad publicará traducida la editorial NOVA. También espero con ganas la conclusión de la saga de Los dioses dormidos, de Sylvain Neuvel, aunque la publicación en castellano de esta saga, debido al cierre de la editorial que publicó el primero, Stella Maris, la veo más difícil.

Este blog no sería el mismo si no comentase un par de novelas de Scalzi cada año. Head on, la segunda parte de la interesante Lock In, está prevista para este año. La cuota de autores asiáticos también la tengo prevista: se va a traducir al inglés Ball lightning, una nueva novela de uno de mis autores favoritos, Cixin Liu. Y tengo curiosidad por ver como se desenvuelve Paolo Bacigalupi con la fantasía con la novela The Tangled Lands, escrita a cuatro manos con Tobias S. Buckell.
Con la ciencia ficción soy más atrevido, pero con la fantasía épica soy más conservador y me centro mucho en autores que ya conozco. Adrian Tchaikovsky está publicando a un ritmo imparable (casi parece Sanderson). Voy a intentar terminar la saga de Echoes of the Fall con su tercera entrega, The Hyena and the Hawk, y voy a estar pendiente del inicio de una nueva saga de estilo Grimdark con la novela Redemption's Blade. También tengo ganas de regresar al universo de Malaz con la conclusión de la saga Path to Ascendancy de Ian C Esslemont, y voy a estar muy atento a la publicación de una nueva saga escrita por Steven Erikson situada después de los sucesos de la saga principal. Y Winds of Winter, claro, aunque voy perdiendo las esperanzas...la he comentado como novela esperada en las cinco entradas que he hecho de este estilo.
En lo referente a traducciones, la cosa promete. Este año he dejado pasar algunas lecturas a las que tenía ganas cuando he sabido que se traducían. Aparte de las que ya he comentado  anteriormente espero con muchas ganas la continuación de la saga The Expanse y El Portal de los Obeliscos, de N.K. Jemisin, publicadas ambas por NOVA. También voy a estar muy atento a las publicaciones de Insolita: El largo viaje a un pequeño planeta iracundo de Becky Chambers y Too like the lightning de Ada Palmer son dos novelas que hace tiempo que tengo en la lista de pendientes. También estoy convencido de que la publicación de la antología de relatos de Liu Cixin The Wandering Earth por parte de Apache va a ser un bombazo editorial.

Revisando la entrada me doy cuenta de que soy un consumidor empedernido de sagas...no me lo esperaba francamente, estaba convencido de que mis hábitos lectores habían cambiado. Veo que la mayoría de libros que estoy esperando este año son terceras partes, así que, para variar, para terminar comentaré el que seguramente espero con más ganas, que es... una cuarta parte de una saga, la de los Ocho Mundos, de John Varley: Irontown Blues, un libro que no tiene nada que envidiar a Winds of Winter en lo que a años de espera se refiere.

Espero que el 2018 sea un año lleno de buenas lecturas. Estad atentos al blog, que en breve publicaré la entrada del cuarto aniversario, con un jugoso sorteo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

The wrong stars - Tim Pratt

Esta entrada de hoy va a ser muy coincidente con la que hizo mi amigo Elías en el blog Sense of Wonder. Si descubrí a Tim Pratt (y a muchos otros) fue gracias a sus numerosas y elogiosas recomendaciones, así que si un admirador de la obra de este autor como él hace un comentario tan poco elogioso  de su última novela, debe ser un factor a tener en cuenta.

Aún así decidí darle una oportunidad a The Wrong Stars, tenía mucha curiosidad por ver cómo se desenvuelve Pratt con historias más largas (sólo he leído relatos suyos, la mayoría excelentes) y en el género de la space-opera, aunque las expectativas eran bajas.
El primer tercio de la novela me ha sorprendido gratamente. La historia se sitúa en un futuro lejano en el que la humanidad, gracias a que ha entrado en contacto con unos peculiares alienígenas, los Liars, domina el viaje interestelar y ha colonizado algunos planetas. Los protagonistas principales son la tripulación de la White Raven, una nave que hace trabajos de vigilancia para una estación orbital situada en los confines del Sistema Solar. La trama se inicia cuando descubren a la deriva una antigua nave que se había enviado hacía 500 años des de la Tierra para intentar llegar hasta otros planetas. En su interior descubrirán a una superviviente en hibernación, cuya historia desencadenará toda la acción.
La primera parte de la novela me ha recordado a las obras de Scalzi, por su sentido del humor y el uso de los diálogos, y la ambientación me ha recordado a la de la saga The Expanse. El inicio es muy entretenido, con personajes muy interesantes y diversos, con mucha personalidad, unos alienígenas peculiares y muy originales, una buena ambientación y una buena excusa para explicarla al lector (un personaje que ha estado 500 años durmiendo y necesita ponerse al día). Pero a partir del momento en que se desencadena la acción el interés decae, el argumento flojea a muchos niveles, y la historia se vuelve incluso aburrida, acabando en un final atropellado y abierto a futuras continuaciones.
Tampoco me ha convencido como trata la diversidad sexual. Hay personajes bisexuales, homosexuales, no binarios, transexuales... Me quedo con la sensación de que, en algunos casos, su inclusión está forzada, metida con calzador, sólo para  poder decir que están. 
En fin, es una lástima que tenga tan buenas bases para construir una buena historia y que las haya malgastado en una trama tan sosa. Continuaré pendiente de la obra de Tim Pratt, hasta el mejor escribano echa un borrón.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Colección Soyuz de ediciones el Transbordador - II

Banda sonora de la reseña: Para la reseña de hoy voy a plagiar a mi amigo Elías de Sense of Wonder y voy a sugeriros esta canción, en bucle y a un volumen muy alto.

Son varias las editoriales que están haciendo una apuesta  para volver a dar importancia a la novela corta: Cerbero, ApacheSportula, Cazador de Ratas y El transbordador, que creo que tiene el mérito de haber sido la primera en dar impulso a este formato con la colección Soyuz. La novela corta permite a las editoriales hacer apuestas un poco más arriesgadas y variadas en temática y estilo. Al lector también le permite arriesgar, ya que los precios  asequibles (inferiores al euro en digital en el caso que hoy nos ocupa) ayudan a dar oportunidad a nuevos autores y no sólo confiar en "viejos conocidos". Tal como me pasó en la entrada anterior sobre esta colección, de las cuatro que comento, tres me han gustado mucho y una no tanto.

En El silenciador Sergi Álvarez nos presenta a un personaje odioso y sin escrúpulos, un tiburón de las finanzas que se aprovecha de un ingeniero algo pringado que ha ideado un aparato que muchos padres hubiésemos deseado en algún momento de nuestro proceso de crianza: un silenciador de bebés. 
La estrategia escogida para narrar la historia me ha gustado mucho: una primera persona en la que el protagonista explica su historia a otro personaje anónimo como advertencia, en un escenario final que es evidente, pero hacia el que el autor nos sabe llevar manteniendo la tensión en todo momento y siguiendo una trama que evoluciona de manera sorprendente.
La historia tiene muy mala leche y es muy divertida, con un sentido del humor cínico y cáustico, y con un final que me ha dejado satisfecho. Totalmente recomendable para todo tipo de lectores.

La crucifixión de nuestro señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba de Alejandro Castroguer es una extraña mezcla que sitúa a los personajes de la historia de la pasión de Cristo en una actualidad alternativa en la que están presentes muchas situaciones de la vida cotidiana: los abuelos canguro, las redes sociales, el fútbol ... pero bajo la influencia de una dominación romana. No me atrevo a clasificarla como ucronía. 
Tiene momentos gore (muy explícitos y que ponen la piel de gallina), momentos divertidos (con un humor un poco surrealista y referencias a Monty Python), y algunos puntos originales y interesantes, pero el conjunto final no me ha acabado de convencer. Repite mucho algunos esquemas que a mi me sacaban de la historia. Si el objetivo era indignar o escandalizar por el tema tocado no creo que lo haya conseguido a estas alturas de la película. Aunque a mi no me ha terminado de convencer si os gusta la historia alternativa y los experimentos literarios creo que os puede interesar.

La que más me ha gustado de las cuatro es Profundo, de Alberto Moreno Pérez. Voy a coincidir mucho con la valoración que ha realizado mi compañero Pepe Fotón. Hay tres aspectos que son difíciles de tratar con éxito en tan pocas páginas, pero el autor lo consigue. Por una parte una ambientación misteriosa y claustrofóbica, que vemos desde el punto de vista de alguien que ya está inmerso en ella y que la considera habitual y que por tanto no se nos explica y tendremos que deducir. Por otro lado una tecnología de aislamiento del medio muy original y, para acabar, la decadencia del lenguaje en una sociedad cerrada, rutinaria, mecánica y sin contacto con el exterior (para algo tendrán que servir los emoticonos). El final es abrupto y me ha dejado con ganas de saber más de este universo. También me ha sorprendido, esperaba que la historia se encaminara hacia otros derroteros. La historia se me ha hecho corta y creo que el escenario da para historias de mayor longitud. No os lo podéis perder si os gusta la especulación en la ciencia ficción.

Y, para terminar, la más reciente publicación: Jo, jo, jo de Abel Amutxategi, único autor que ha repetido en la colección. Es una (otra) gamberrada muy divertida que mezcla una parte más seria: el apocalipsis zombie, con una parte humorística: la decadencia del pobre Papa Noel, debido a la escasez de niños y, por tanto, de cartas pidiendo regalos. 
Debo reconocer que, a medida que avanzaba en la lectura, tenía muchas dudas de  cómo podría resolver de manera satisfactoria la confluencia entre las dos tramas. Pero al final el autor se saca de la manga un truco que no esperaba y consigue darle un final sorprendente y que cuando pienso en él, todavía se me escapa una sonrisa. 
Creo que hay un fallo en la fecha de publicación, si hubiesen esperado un mes más las fechas hubiesen sido perfectas. Recomiendo su lectura en Navidades, después de las comidas pantagruélicas y las interminables reuniones familiares, en las que la tranquilidad de un apocalipsis zombie se agradecería.

Voy a continuar pendiente de la publicación de novelas breves de esta colección y en unos meses espero poder ofreceros una tercera entrada sobre ella. 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Deadhouse Landing - Ian C. Esslemont


Nota: voy a dar por supuesto que si lees esta entrada estás familiarizado con el universo de Malaz, creado por Steven Erikson y Ian C. Esslemont, ya que voy a comentar algunos de los acontecimientos que se desvelan en los dos primeros libros de la saga. 

Volver al universo de Malaz es un placer. Después de un empacho importante tras leer los diez tomos de la historia principal de un tirón, el año pasado volví a visitar este rico universo gracias a Dancer's Lament, la primera parte de una saga, Path to ascendancy, que actúa como precuela de algunos de los acontecimientos más importantes de la saga original. En la primera parte de la historia descubriremos cómo se conocen Kellanved y Danzante y cómo se establecen los cimientos de su extraña relación antes de convertirse en los dirigentes del Imperio Malazano y posteriormente en los gobernantes del reino de Sombra. 

Hoy voy a comentar la segunda parte de esta saga, Deadhouse Landing, en la que estos dos personajes principales comparten protagonismo con otros personajes importantísimos en las sagas de Erikson y Esslemont: Surly, Dassem Ultor, los hermanos Crosta, Dujek, Tayschrenn, Velajada...y muchos otros secundarios (algunos incluidos con calzador), así como alguna sorpresa que no aparece en el Dramatis Personae. Las semillas para la creación del núcleo de poder del imperio malazano se siembran en este volumen, mientras Kellanved y Danzante exploran el reino de Sombra. El escenario es la entrañable Isla de Malaz, en la que, como es costumbre en la saga, confluirán la mayoría de personajes de la historia.
Yo he disfrutado mucho de la lectura, y me parece mucho más asequible que los primeros libros de la saga escritos por Erikson. Tengo dudas de si recomendar esta saga para lectores familiarizados  o como un buen punto de entrada para conocer este fascinante universo. No sé si la estoy disfrutando precisamente porque ya soy un lector conocedor de los detalles (las sendas, los dioses, los ascendentes, la geografía...) y para un lector novato le resultaría tan confusa cómo me pareció a mi Los Jardines de la Luna.
El libro sigue la estructura común de muchos de los libros de la saga: un planteamiento intrigante y muy interesante, muy diverso, con muchos puntos de vista, una confluencia de personajes y un final apresurado y que no acaba de resolver algunos de los misterios que presenta la trama. 
Aunque la lectura me ha dejado satisfecho y con ganas de continuar leyendo las historias que tengo pendientes de este universo (precisamente las de Ian C Esslemont) hay algunas cosas que no me han acabado de convencer. En primer lugar la relación entre los dos personajes principales: ha llegado a cansarme la condescendencia con la que Danzante trata a Kellanved, hay demasiados ojos en blanco, miradas al cielo y fruncimiento de cejas para mi gusto. Tampoco me ha convencido la sensación de que todo está predestinado, de que muchas veces los protagonistas salen ilesos de situaciones muy complejas y en las que intervienen poderes extraordinarios sin saber muy bien porqué. 
En resumen, una lectura indispensable para los lectores avezados en este universo, muy variada, que da la posibilidad de seguir a personajes carismáticos en los comienzos de sus andanzas y llena de guiños a la saga principal (bendita sea la Wikipedia Malazana, gracias a la que he podido refrescar mi oxidada memoria). Espero con muchas ganas al tercer volumen de la saga.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Strange weather - Joe Hill


Hace unos meses comentaba en el blog la primera novela que había leído de Joe Hill: Fuego, la traducción de The Fireman. Tenía curiosidad por conocer la obra del hijo del autor con el que pasé tan buenos ratos en mi adolescencia. Esta curiosidad se está convirtiendo en un problema cuando leo a Hill, ya que, de manera involuntaria, no consigo leer las historias del hijo sin pensar en las del padre, y encima las comparo. Soy consciente que es totalmente injusto, pero de verdad que no puedo evitarlo. 
Hoy voy a comentar Strange Weather, una recopilación de cuatro novelas breves. Lógicamente lo primero que me vino a la cabeza es uno de mis libros preferidos de King, Las cuatro estaciones, también formado por cuatro novelas breves, entre las cuales están las mejores del escritor de Maine según mi criterio. Voy a intentar comentar las de Hill sin hacer comparaciones, pero va a ser difícil.
De las cuatro novelas dos me han gustado, sin más, una me ha encantado, y una me ha parecido muy floja, por lo que la valoración final del conjunto es de notable bajo.
El estilo de Hill me gusta: el ritmo tranquilo, el humor ácido, la tensión que consigue imprimir, la importancia que da a hechos sencillos de la vida cotidiana... Las cuatro historias son homogéneas  en este aspecto. También tienen en común que los protagonistas son personas normales, sin ninguna aptitud especial, y que se ven inmersas  en situaciones inesperadas para las que no están preparadas. 

La primera novela se titula Snapshot y la protagoniza  un  adolescente con problemas de obesidad. La mujer que le cuidaba de pequeño parece que es víctima del Alzheimer, pero nuestro protagonista descubre que su pérdida de memoria es debida a que un personaje misterioso tiene una extraña máquina de fotografiar estilo Polaroid que borra los recuerdos. La trama, aunque con ritmo pausado, ha conseguido mantenerme en tensión, y tiene algunos giros que me han sorprendido; esperaba que hubiese seguido otros caminos. El concepto de la máquina de hacer fotos que borra recuerdos tengo la sensación que lo he leído en algún otro relato, pero no he conseguido recordar cual.

La novela que más me ha gustado es Loaded. Es una historia coral que trata sobre dos de los problemas más importantes que tiene la sociedad americana: la facilidad que tienen para conseguir armas de fuego y la discriminación racial. Juega mucho con las casualidades, con el hecho de estar en el sitio equivocado en el momento incorrecto, y las consecuencias que ello conlleva. Aunque es claramente un alegato contra la tenencia de armas, en algunos momentos tiene tan mala leche que me ha hecho dudar de la opinión del autor, y el final es espectacular.

Aloft es la novela que desentona en el conjunto. Un joven músico se tira en paracaídas para impresionar a una amiga con la que quiere establecer una relación, y se queda atrapado en una extraña nube. Aunque tiene algunos momentos interesantes la lectura es desconcertante, no le he encontrado el sentido a la historia en ningún momento. Me ha interesado más la parte de la trama que narra cómo se conocen los personajes y cómo el protagonista se enamora que la parte más fantástica que sucede en la nube, con eso ya os lo digo todo. 

Rain es la última novela (si, lo primero que me vino a la cabeza fue La Niebla) y presenta una historia de estilo post-apocalíptico en la que el factor desencadenante del caos es una lluvia formada por cristales en forma de aguja. El planteamiento es original, la historia interesante y entretenida, pero el desenlace apresurado. Creo que pedía un poco más de extensión para acabar de ser redonda, y no me ha gustado como ha encajado las piezas, demasiadas coincidencias y casualidades. 

En resumen, dos novelas correctas pero que no me han marcado, una muy floja que provoca un bajón en el ritmo de la colección y una de excelente que la compensa. El conjunto no me ha convencido del todo, pero hay detalles interesantes que me inclinan a recomendaros que, si tenéis oportunidad, le echéis un vistazo.